domingo, 22 de mayo de 2011
The Peninsular War Atlas by Colonel Nick Lipscombe
domingo, 3 de octubre de 2010
Catálogo de la Exposición "La Ciudad frente a Napoleón"
http://www.tribuna.net/
La alabada exposición sobre el Bicentenario del Sitio de Ciudad Rodrigo La ciudad frente a Napoleón, organizada por el Ayuntamiento, tiene desde ayer un catálogo a su altura. Han tenido que pasar algo más de cuatro meses para que el ejemplar estuviera listo, pero después de varias dificultades, principalmente económicas, por fin ha visto la luz. Ayer se presentaba de forma oficial en el salón de sesiones del Ayuntamiento, con la presencia del alcalde de Ciudad Rodrigo, Javier Iglesias, de varios miembros de la Corporación municipal, de Gonzalo González, presidente de Adecocir, y de los que han creado esta obra de arte, liderados por José Ramón Cid Cebrián, comisario de la exposición, Françesc Pintado, asesor de la misma, y Manuel Delgado Sánchez-Arjona, ideólogo de este formato de catálogo.
Se trata de un volumen de 350 páginas en el que aparecen todas y cada una de las 600 piezas que conforman la muestra, en el mismo orden que en el palacio de Los Águila, en un esfuerzo titánico, “casi proeza”, según Cid Cebrián, pero “necesario para que no quedara amputado“. Así, aunque la exposición es algo efímero (acabará el 12 de diciembre), permanecerá de forma íntegra en el tiempo. Javier Iglesias lo califica “de cinco estrellas, como la exposición”, y “una de las ediciones culturales más importantes editada en nuestra ciudad“.
Si este volumen ve la luz es gracias a la participación desinteresada de numerosos mirobrigenses, ya que todas las fotografías y textos han sido colaboraciones gratuitas. En materia de imágenes han participado todas las casas fotográficas de Miróbriga, además de instituciones a las que pertenecen las piezas de la muestra. Mientras, en la elaboración de los textos, y las fichas de cada pieza han colaborado de forma especial los miembros del Centro de Estudios Mirobrigenses, como Ángel Luis Calabuig, Carlos García Medina, Françesc Pintado, José Ignacio Martín Benito, José Ramón Cid Cebrián, María Ángeles Azqueta, Miguel Ángel García, Miguel Ángel Martín Más, Manuel Delgado Sánchez-Arjona, Pilar Magadán Chao, y Tomás Domínguez Cid. El libro incluye una colaboración de Marqués de Douro, heredero del ducado de Wellington y Ciudad Rodrigo.
Lo único que se ha pagado es su impresión, y como el resto del catálogo, ha sido “made in la comarca de Ciudad Rodrigo”, como decía ayer en la presentación Gonzalo González, de Adecocir.
En total, la inversión ha sido de 18.000 euros, sufragados el 80% por la asociación para el desarrollo de la comarca de Ciudad Rodrigo, Adecocir, y el 20% restante por el Ayuntamiento de Ciudad Rodrigo. En un principio el catálogo iba a ser pagado por la Diputación de Salamanca, pero finalmente, esta institución ha editado una compilación de estudios anexa al catálogo, que se presentará mañana también en el salón de sesiones del Ayuntamiento. Al financiarse el catálogo con fondos Leadercal, no se puede poner a la venta de forma independiente. Pero lo que va a hacer el Ayuntamiento es vender la compilación de estudios de la Diputación, y de regalo adjuntar este catálogo. De momento, la tirada inicial del volumen es de 1.600 ejemplares.
Con la presentación ayer del catálogo, y el lunes de la compilación de estudios, la exposición podrá perdurar en el tiempo. Así, además, los asistentes al congreso internacional La Guerra de la Independencia en el Valle del Duero: los asedios de Ciudad Rodrigo y Almeida, que arrancará el martes, podrán llevarse un recuerdo físico de la muestra, que ya superado los veinte mil visitantes.
martes, 10 de agosto de 2010
Napoleon's Army - Lucien Rousselot

Creo que es una buena oportunidad, sobre todo porque el precio es de tan solo 60 euros, algo que no es habitual en un libro de las características y el contenido que tiene éste.
Aunque he trabajado para esta editorial en el pasado, no he tenido nada que ver con la edición de este libro, así que por eso me atrevo a recomendarlo fervientemente.
Hay edición con textos en inglés y edición con textos en francés.
http://www.andrea-miniatures.com/market/AspsProductos/Detalle.asp?IdProductoDetalle=1510
martes, 5 de enero de 2010
Memorias de un prisionero de guerra inglés

domingo, 20 de diciembre de 2009
Ian Fletcher Battlefield Tours



No sé si os he hablado ya en alguna ocasión de mi buen amigo Ian Fletcher. Ian es uno de los escritores dedicado a la historia militar más conocido en los países de habla inglesa. Además lleva una empresa de tours de campos de batalla (Ian Fletcher Battlefield Tours) que trae a británicos, estadounidenses, canadienses y australianos a los escenarios bélicos de toda Europa, desde Los Arapiles hasta Balaclava. Echad un vistazo a su Web y veréis los planes que tiene para 2010:http://www.ifbt.co.uk/
Hemos trabajado juntos en documentales y libros, y siempre que viene a Los Arapiles quedamos para que me presente a sus viajeros y para ponernos al día al respecto de nuestras vidas y, sobre todo, de cómo van las cosas por Los Arapiles y por Waterloo, esos campos hermanos por los que nos hemos paseado tanto y escrito lo propio.
En una de las fotos me está entregando su último trabajo, publicado por The Folio Society, THE CAMPAIGNS OF WELLINGTON, tres magníficos volúmenes primorosamente escritos y presentados que son uno de los tesoros de mi biblioteca. Gracias, Ian, nadie cuenta mejor que tú las andanzas de Wellington.
http://www.foliosociety.com/bookcat/347/COW/campaigns-of-wellington
lunes, 23 de noviembre de 2009
Libro sobre Don Julián Sánchez de Paco Cañamero
El periodista y escritor salmantino Paco Cañamero anuncia en el siguiente artículo aparecido hace un tiempo en el diario "Tribuna de Salamanca" la publicación de su nuevo libro, dedicado al personaje de Don Julián Sánchez "El Charro". Mejor dejo que os lo cuente él mismo, que escribe mucho mejor que yo.El bicentenario de la Guerra de la Independencia pasa de largo, sin que se le haya dado la importancia que tuvo en esta tierra. Y eso que, tanto en la capital como en la provincia, sus huellas son todavía visibles. Es el caso del campo de batalla de Los Arapiles, del impacto de los cañonazos en la Catedral de Ciudad Rodrigo, junto a numerosas zonas de su conjunto histórico mirobrigense; de la explosión del polvorín de la capital que dejó un tremendo hueco en Peñuelas de San Blas y La Vaguada de la Palma. Porque los daños de aquel conflicto, en esta tierra, fueron muy superiores a los de la última Guerra Civil, al no ser Salamanca zona de campo de batalla, aunque sí un foco de represión con heridas todavía abiertas. Uno, durante el último año, ha estado inmerso en recrear episodios de entonces, que verán la luz en Las nieblas del invierno, de donde se extraen estos párrafos: ‘... el ventorro está al lado del Campo de San Francisco, junto a varias casas de labradores. En el interior hay un patio porticado con un pozo en el centro donde los arrieros sacan agua para refrescarse dan de beber a las caballerías ayudándose de grandes herradas. Al lado, bajo una tenada hay unos carros que horas antes llegaron cargados de frutas, verduras o carbón, y en esos momentos descansan los amos antes de emprender el regreso a casa. Por el exterior pasea un grupo de soldados franceses que lucen, salerosos, sus llamativos uniformes y sus altos gorros de charol, junto a ellos va un apuesto sargento que, placenteramente fuma de una pipa y se distingue del resto por sus galones dorados y relucientes sobre el antebrazo rojo de la guerrera. – Bon voyage, monsieur (saluda el apuesto sargento gabacho, rubiales y altiricón, a un caballero charro que pasa por allí subido a una jaca alazana, sin que el charro ni siquiera lo mire). La escena la presencia El Tumbao, quien después de descargar varias sacos de harina en una cercana tahona acude a saciar su sed al ventorro, al que se dirige alegre y sudoroso tras el trabajo. Cantando una charrada entra en el local, en el que únicamente se escuchan los ronquidos de un hombre echado sobre un escaño con síntomas de estar borracho. Entonces, El Tumbao, mientras se acordaba de la madre que parió a los franceses, busca a uno y otro lado. – ¿Quién vive? – Un hombre de paz (responde enseguida una voz seca y ronca desde el interior). – Soy un molinero de Ledesma que acaba de traer harina a Los Tronchos y que quiero posada para mí y la caballería. Pero antes écheme un buen trago de vino. Enseguida sale el tabernero ataviado con un chaleco y la cabeza cubierta por un pañuelo de seda anudado a los cuatro lados y pregunta: – ¿Una charra, un chato o una pinta?
– Una charra. – ¿De dónde es el vino? ¿De la Sierra? – No, me lo trae desde La Bóveda de Toro un bodeguero llamado Ramón Moyano, al que apodan El Judas. – ¿Y tiene de otros? – Sí, también hay de Fermoselle, pero es mucho más recio. – ¿El Judas le echa agua?
– No falte. – ¿Dónde está Fermoselle? – Lejos de aquí. A más de seis horas en caballería, en unos cortes del Duero, ya al lado de Portugal. De allí dicen que hubo marineros que fueron con Colón en el Descubrimiento América. El Tumbao miró al hombre dormido en un escaño. – ¿Qué le pasa a ése? – Es un carbonero de Vecinos que se emborrachó anoche, no saben beberlo ni mearlo. Además, se gastó el dinero y le dieron una tunda unos canteros de Villamayor. – ¿Lo espanto? – No, déjalo, que es una mala rapaz y lo mismo tira de navaja, pero como no se despierte pronto, cojo una herrada de agua, se la tiro por la cabeza y verás cómo se le espabila y nos deja en paz’.
jueves, 29 de octubre de 2009
La Corogne, Les Aigles en Galice

Querida Natalia, mi más sincera expresión de admiración y enhorabuena y mil gracias por acordarte de enviarme un ejemplar de tu soberbio trabajo.
Y si alguno no conoce a esta historiadora de la época napoleónica, os remito a la presentación que de Natalia hizo en su día nada más y nada menos que David Chandler:
http://www.napoleonicsociety.com/english/NataliaGriffon.htm
El libro lo podéis adquirir directamente a través de la editorial francesa
http://www.lelivrechezvous.com/
Y seguro que en Librería Arenas de La Coruña tendrán un buen montón de ejemplares disponibles.
http://www.libreriaarenas.com/
viernes, 23 de octubre de 2009
Diario de la Guerra de la Independencia en Valladolid
lunes, 19 de octubre de 2009
Escoceses en la Brecha Grande

Resulta que mi amigo Jorge está pintando una figura de 54mm de un soldado escocés para construir una viñeta del asalto a una de las brechas de Ciudad Rodrigo en la noche del 19 de enero de 1812 y me ha pedido algo de información al respecto. Bien, aquí la dejo para el resto de interesados.
Jorge, como sabes, la Brecha Grande fue asaltada por la 3ª División angloportuguesa, y tienes suerte, ya que en ella estaban integrados dos regimientos escoceses: el 74th Highland Foot (Brigada Mackinnon) y el 94th Scotch Brigade Foot (Brigada Campbell). El 74th sufrió veintiéis bajas y el 94th sesenta y nueve.
La mala noticia es que si tu figura lleva kilt, debes saber que en 1812 ninguno de esos dos regimientos llevaba esa típica prenda escocesa, ya que la habían sustituido en 1809 por los pantalones del resto de la infantería de línea británica aunque a veces lo sustituían con pantalones con el diseño del tartan de cada regimiento. Eso es lo que dice la teoría, claro. Un escocés asaltando Ciudad Rodrigo lo mismo llevaba unos pantalones hechos con cualquier tela que se hubiera agenciado en Portugal, normalmente tela marrón propia de los hábitos de los frailes.
Por supuesto, ambos regimientos llevaban casaca roja. El 74th llevaba cuello, puños y vivos blancos y el 94th en verde los mismos elementos.
Para conocer con todo detalle la uniformidad de las tropas británicas durante las guerras napoleónicas os recomiendo el libro BRITISH NAPOLEONIC UNIFORMS. THE FIRST COMPLETE ILLUSTRATED GUIDE TO UNIFORMS, FACINGS AND LACE de C. F. Franklin y publicado por The History Press.
domingo, 4 de octubre de 2009
La guerra anglo-estadounidense de 1812 (War of 1812)
Esta entrada nos dará una idea de que la Guerra de la Independencia o Guerra Peninsular, y por ende lo acontecido en Salamanca entre 1808 y 1813, fue un episodio más de una verdadera primera conflagración mundial.
Todo lo referente a la Guerra de 1812 está muy bien explicado en el libro cuya portada acompaña esta entrada.
La Guerra anglo-estadounidense de 1812 (también conocida como Guerra anglo-americana o Guerra de 1812 (War of 1812, en inglés) fue una guerra que enfrentó a los Estados Unidos contra el Reino Unido y sus colonias canadienses, que lucharon entre 1812 y 1815 por tierra y mar. Estados Unidos declaró la guerra al Reino Unido el 18 de junio de 1812.
Sabiendo que no tenían mucho que hacer contra la poderosa Royal Navy, los estadounidenses planearon asediar Canadá por tierra. La guerra empezó con muy poca ventaja para los Estados Unidos, ya que sus intentos por invadir (y anexionar) Canadá fueron repetidamente repelidos. La milicia estadounidense se mostró inefectiva y el alto mando incompetente a lo largo de la guerra, salvo en el último año de la misma.
Pese a un bloqueo marítimo inicial de los británicos en el litoral oriental que arruinó el comercio estadounidense, éstos últimos consiguieron finalmente el control naval del lago Erie y el lago Champlain, previniendo así cualquier amenaza de una invasión a gran escala desde el norte. Los británicos lograron penetrar en partes de Maine y Washington D.C. haciendo arder sus edificios públicos, incluyendo la Casa Blanca y el Tesoro. Los estadounidenses destruyeron las fuerzas británicas compuestas de nativos americanos en el noroeste y el sureste, y en los últimos días derrotaron decisivamente un importante ataque británico sobre Nueva Orleans.
Con la derrota de Napoleón en 1814, y el estancamiento en los frentes, ambas naciones llegaron un acuerdo de paz que devolvía las fronteras a su statu quo de preguerra. En Canadá esta guerra se recuerda como una victoria, al evitar la conquista de sus vecinos del sur, mientras que en Estados Unidos es celebrado como el nacimiento de un nuevo espíritu de unidad nacional de la joven nación y una importante demostración de fuerza internacional que haría que desde Londres no se volviera a cuestionar la independencia estadounidense.
Fuente: Wikipedia
martes, 11 de agosto de 2009
Manuscrito encontrado en Zaragoza

El conde Jan Potocki nació el en castillo de Pików, en Podolia (región entonces polaca, posteriormente anexionada por Ucrania), de familia noble. Sus primeros estudios los cursó en su país, recibiendo una sólida educación, y a los doce años fue enviado a Suiza para continuarlos en Ginebra y Lausana, donde se inició en el conocimiento de las ciencias y en los estudios literarios y lingüísticos. Los años de su educación suiza despertaron en el joven aristócrata una curiosidad por las ciencias yun sentimiento cosmopolita de la vida. A su regreso a Polonia abrazó la carrera militar, como era costumbre en la nobleza. Ingresó en la Academia Militar de Viena, pero pronto la abandonó para consagrarse a las dos pasiones que iban a dominarle hasta su muerte: los viajes y los estudios. Decidido a saberlo todo, no tardó en poseer una cultura enciclopédica, y un dominio de casi todas las lenguas modernas, además de las clásicas. Al mismo tiempo, el joven conde Potocki se contagió del espíritu liberal y progresista que imperaba en la ilustrada de la corte polaca, cuyo soberano, Estanislao Augusto, era uno de los protectores de la masonería, a la que pertenecían algunos de los grandes señores de la nobleza. Algunas damas compartían ese espíritu, entre ellas la princesa Isabel Lubomirska, con una de cuyas hijas, la princesa Julia, se casaría Potocki pocos años después.
Cuando se suicidó en 1815, el viajero, político y conspirador, científico y arqueólogo Jan Potocki, dejó muchos textos inéditos. Una vida extraña. Y esa misma extrañeza envolvió y envuelve a su libro más célebre: El manuscrito encontrado en Zaragoza, que empezó a bosquejar en torno a 1797. Entre 1804 y 1805 aparecieron unas pruebas de imprenta en San Petersburgo, pero hubo que esperar algunos años para que pudiese hablarse de ese texto y de un libro; en 1809, se publicaron fragmentos en alemán.
Así comienza la historia:
Como oficial del ejército francés, me tocó asistir al sitio de Zaragoza. Pocos días después de la toma de la ciudad, habiendo avanzado hasta un lugar algo apartado, descubrí una casita de uy buen aspecto, que en un principio pensé no habría sido visitada aún por ningún francés.
Tuve la curiosidad de entrar, y llamé a la puerta, pero al ver que no estaba cerrada, la empujé y entré. Aunque llamé y busqué por toda a casa, no encontré a nadie. Sin duda se habían llevado todo lo que poseía algún valor, y ya no quedaban sobre las mesas y en los muebles más que objetos sin importancia. En un rincón advertí, sin embargo, esparcidos por el suelo varios cuadernos escritos, y al echarles una ojeada comprobé que contenían un manuscrito en español. Aunque mi conocimiento de esa lengua es escaso, sabía de ella lo necesario para darme cuenta de que era un texto entretenido, en el que se hablaba de bandidos, de almas en pena, y de adictos a la cábala; pensé que nada mejor que distraerme de las fatigas de la campaña que la lectura de una novela extraña. Y convencido de que el curioso manuscrito no volvería ya a su legítimo dueño, no vacilé en apropiármelo.
Días después nos vimos forzados a abandonar Zaragoza, y habiéndome alejado desgraciadamente del cuerpo principal del ejército, tuve la mala suerte de ser apresado con mi destacamento por el enemigo. Creí llegada mi última hora. Cuando llegamos al lugar donde nos conducían, los españoles comenzaron a despojarnos de nuestros objetos. Les rogué que me permitieran conservar una sola cosa, que nada podía servirles: el manuscrito que había encontrado. Aunque al principio no parecían dispuestos a ello, acabaron pidiendo la opinión de su capitán, que en cuando vio el libro vino hacia mí para agradecerme el haber conservado intacto un manuscrito que él tenía en gran estima, pues contenía la historia de uno de sus antepasados. Le conté entonces cómo había llegado a parar a mis manos, y apenas lo hube hehco me llevó con él a su casa, donde pasé una temporada, muy bien tratado, y le rogué que me tradujese el libro al francés. Lo que sigue es su traducción, que yo escribí bajo su dictado.
miércoles, 5 de agosto de 2009
Fray Perico en la Guerra

Lo cierto es que últimamente no he tenido ni ganas ni tiempo como para introducir nuevas entradas en el Blog, pero intentaré dar cuenta de por dónde he paseado mis huesos últimamente. A destacar las visitas al Sitio Historico de los Arapiles de Natalia Griffon, editora de la revista francesa "Gloire et Empire", y de un grupo de turistas de campos de batalla comandado por el historiador británico Ian Fletcher. También he pasado por Lerma, en Burgos, donde he tenido ocasión de encontrarme con el bueno de Diego Peña, que aparte de estar al frente del Asador Casa Brigante es probablemente el mejor conocedor de las andanzas del Cura Merino y su partida. No os perdáis su asador decorado con sables napoleónicos, su deliciosa comida y sus amenas historias.
Pero hoy quiero hablaros de Fray Perico y su Borrico, ese libro infantil que estoy seguro de que todos conocéis. Bueno, de ese libro y de los otros cinco de la serie creada para la colección "El Barco de Vapor" por el talentoso autor Juan Muñoz Martín.
Casi todos los escolares españoles han leído las aventuras de ese fraile franciscano que vive en Salamanca durante la ocupación napoleónica. En la ciudad de Salamanca existe un Instituto Municipal de Educación, al que creo que ahora le han cambiado el nombre por el de Fundación Salamanca Ciudad de Saberes, y quizá sería una buena idea que desde esa institución se organizaran actividades relacionadas con Fray Perico en los colegios salmantinos durante los años en los que se cumplen doscientos años de lo acontecido durante la Guerra de la Independencia.
Fray Perico y su Borrico
Sinopsis:
Siglo XIX. Los veinte frailes de un convento de Salamanca viven haciendo el bien y repartiendo lo poco que tienen. La irrupción de fray Perico y de su borrico Calcetín va a trastornar su tranquilidad.
Fray Perico en la Guerra
Sinopsis:
La acción transcurre en Salamanca durante la Guerra de la Independencia (1808-1812). Roban la imagen de San Francisco y el borrico de fray Perico. Este pacífico monje se ve envuelto en una guerra que no entiende para rescatar a su burro y al santo.
Fray Perico y Monpetit
Sinopsis:
Una vez que la guerra de Independencia ha terminado, Fray Perico ayuda a dos de sus enemigos franceses.
Fray Perico en la Paz
Sinopsis:
La Guerra de la Independencia española ha terminado, pero ha dejado el convento lleno de tejas rotas, de agujeros, la torre torcida y nada con que alimentarse. Los frailes tendrán que buscar soluciones para comer y arreglar el monasterio.
Fray Perico, Calcetín y el guerrillero Martín
Sinopsis:
En el convento de fray Perico aparece un extraño personaje, armado con un trabuco. Los soldados franceses le persiguen. ¡Es Juan Martín, El Empecinado!
Fray Perico y la Primavera
Sinopsis:
La llegada de la primavera revoluciona a fray Perico y a sus compañeros. Y es que la primavera no solo lleva al convento las flores y el buen tiempo, sino también a unos ladrones un tanto atípicos y hasta a unos soldados franceses.
Para saber más cosas sobre Fray Perico y la obra de Juan Muñoz Martín puedes visitar
www.frayperico.com
lunes, 22 de junio de 2009
Wellington en Valladolid

El 1 de julio de 1812 entra en la villa de Alaejos Arthur Wellesley, futuro Lord Wellington, encabezando un ejército de 50.000 hombres. Viene en persecución del ejército francés comandado por el Mariscal Marmont, duque de Ragusa. Durante los próximos seis meses Valladolid será uno de los principales escenarios de la ambiciosa campaña militar, emprendida por Wellington, para expulsar al ejército invasor de la Península Ibérica. Los ejércitos ocuparán toda la provincia ocasionando innumerables desgracias a la población, se volarán los diversos puentes que se levantan sobre el río Duero y Pisuerga e incluso Wellington estará a punto de perder la vida en Castrejón de Trabancos, durante la jornada del 18 de julio de 1812. Sólo la retirada momentánea de las tropas francesas de la provincia, tras la derrota en Arapiles, y la proclamación y jura de la Constitución de 1812, compensará, en parte, los daños ocasionados por ambos ejércitos tras su paso por Valladolid.
Precio 12,00 Euros
Distribución MAXTOR S.L.:
Tel: +34 983 343 087
Fax: +34 983 305 233
pedidos@maxtor.es
Venta: en librerías
Tel: +34 983 343 211 - Ext: 263
jueves, 18 de junio de 2009
Napoleonic Wars in Cartoons


domingo, 19 de abril de 2009
La rocambolesca pero verdadera historia del sargento Mayoral
viernes, 27 de marzo de 2009
Fosas comunes de La Grande Armée en Vilnius

Hallan una fosa común en Lituania que alberga restos de miles de soldados del Ejército napoleónico
VILNIUS
Expertos trabajan en uno de los hallazgos arqueológicos más excepcionales de la Historia: una fosa común en Vilnius, la capital de Lituania, que alberga restos de miles de soldados que perecieron durante la desastrosa retirada de las tropas napoleónicas de Moscú en 1812, según informa el diario 'The Guardian'.
El descubrimiento ofrece valiosísima información acerca de las condiciones y circunstancias de una de las operaciones militares más trágicas de la historia. Por ello, arqueólogos lituanos y expertos galos en ciencia forense están trabajando con los restos de unos 2.000 jóvenes soldados del Ejército francés, que murieron de frío, hambre y enfermedades durante la terrible campaña de Napoleón Bonaparte en Rusia.
"Es una oportunidad única para probar algunas claves históricas de la retirada", ha explicado el profesor Olivier Dutour, antropólogo de la Universidad de Marsella a cargo del proyecto de exhumación. "Estamos mirando directamente a la Historia".
Hallazgo por casualidad
La fosa fue descubierta hace un año durante los trabajos de instalación de líneas telefónicas en la ex base militar soviética de Vilnius. Los trabajadores encontraron pilas de huesos en un diámetro de 100 metros.
Al tratarse de una antigua zona del Ejército Rojo, en un principio se creyó que se trataba de los cadáveres de víctimas del genocidio nazi o estalinista. Sin embargo, fragmentos de botones, ropas y otros artefactos enseguida revelaron que se trataba de cadáveres de hace casi 200 años, cuando las tropas bonapartistas atravesaron Lituania huyendo de los rusos en diciembre de 1812.
“No todos los uniformes son franceses. También hay portugueses, italianos, suizos... Soldados de quizás veinte nacionalidades diferentes”, ha explicado Olivier Poupard, de la Embajada francesa en Vilnius.

Trabajos de exhumación
El frío del pasado invierno retrasó los trabajos de exhumación, pero en los últimos meses se han iniciado los trabajos sobre esta fosa que se cree que es la mayor de la era napoleónica hallada en Europa.
Ya han sido recuperados los cadáveres de unos 1.700 soldados, de edades comprendidas entre los 15 y los 25 años. En total, hay unos 2.000 cuerpos enterrados en masa en la trinchera que los hombres de Napoleón construyeron en junio de 1812 para fortificar Vilnius, cuando el emperador francés se disponía a invadir Rusia.
El empeño de Napoleón por conquistar Rusia se topó con el frío invierno de esas tierras. Sólo sobrevivieron 50.000 de los 614.000 hombres que formaban parte de la campaña Ante esta situación, Napoleón decidió abandonar a sus hombres a su suerte, y huyó, escoltado por lituanos a los que proporcionó dos pistolas explicándoles que él, Napoleón, no podía ser capturado vivo.
Debate entre los historiadores
Durante años, los historiadores han estado divididos acerca de si el frío obligó realmente a la retirada o si se trató de una excusa de Napoleón para encubrir que la campaña en Rusia fue una soberana metedura de pata.
El professor Dutour ha explicado que el hallazgo refuerza la primera hipótesis. “Los resultados confirman que se registraron temperaturas extremas en este periodo. Napoleón afirmó que ordenó la retirada a causa del frío. Y está claro que algunos de los soldados llegaron a estar a 40 grados bajos cero antes de morir”.
Soldados españoles
Aunque las nacionalidades de los cuerpos no están claras, se cree que la fosa contiene restos de jóvenes reclutados por Napoleón en toda Europa, ente ellos españoles, lituanos, polacos, austriacos, alemanes y croatas.
Estos restos serán enterrados en el cementerio de Vilnius, tal vez el mes que viene, aunque decisiones políticas y diplomáticas podrían retrasarlo.
Los análisis de los esqueletos no sólo están proporcionando valiosa información histórica, sino también acerca de la alimentación, condiciones físicas y enfermedades que existían en el siglo XIX en toda Europa.
miércoles, 25 de marzo de 2009
Napoleón y la Locura Española

Me preguntaba horrorizado cómo habían podido llegar a traducir "El hijo podrido de la victoria" por "L'enfant chéri de la victoire" (el niño mimado de la victoria), el sobrenombre del mariscal que yo conocía. Menudo idiota, si uno lee el libro, se aprende que los soldados de Masséna le cambiaron el sobrenombre por el de "L'enfant pourri de la victoire" (el hijo podrido de la victoria) para dar cuenta de su amor por el saqueo y la rapiña. Yo lo desconocía, y la ignorancia y los prejuicios me hicieron juzgar precipitadamente el que es un muy buen trabajo de traducción por parte de Tomás Onaindia.
Me he leido el libro de una tirada y puedo decir que es muy recomendable y entretenido. Además, es una fórmula original para contar la guerra napoleónica en España, ya que se ha hecho desde la perspectiva de las biografías de ocho personajes del Imperio: Junot, Soult, Masséna, Dupont, José Bonaparte, Fournier-Sarlovèze, Hugo y Bugeaud. Me encantado la parte dedicada al general Fournier, ese húsar pendenciero e indisciplinado que tantas juergas se corrió por Salamanca y que estuvo al frente de una de las cargas principales en la batalla de Fuentes de Oñoro.
Más títulos interesantes en www.edaf.net
viernes, 6 de marzo de 2009
La Batalla de Vitoria 1813. El Fin de la Aventura

Emilio Larreina, quien más sabe sobre la batalla de Vitoria, acaba de publicar con la editorial Almena La Batalla de Vitoria 1813. El Fin de la Aventura. Muy recomendable, os lo aseguro, conozco a Emilio y su estupendo trabajo de muchos años.
http://www.libreria-almena.com
jueves, 5 de marzo de 2009
Libro sobre la Batalla de Espinosa de los Monteros
Mis buenos amigos de www.batalladeespinosa.info me han enviado el libro La batalla de Espinosa de los Monteros Memorias de D. Nicolás Barquín Arana, Abad de Pechón. Con este nombre es conocido en Espinosa un manuscrito realizado alrededor de 1845 por D. Nicolás Barquín Arana, natural de la Villa y que con el transcurso de los años obtuvo la dicha dignidad eclesiástica de Abad en la villa de Pechón (Cantabria). Dicho D. Nicolás, en unas “memorias que sirvan a la posteridad”, como indican en su primer folio, hace un recorrido por la historia de la Villa y sus habitantes, siendo de gran interés la parte central del escrito, dedicado a lo sucedido en España, la provincia de Burgos y, fundamentalmente, durante los terribles días de la batalla de Espinosa, que vivió en primera persona desde su casa en el centro de la localidad.
El manuscrito ha sido amablemente puesto a disposición de los historiadores por su propietaria, Dª Mª del Socorro Samperio, guardiana celosa de su integridad durante muchos años.En dichas memorias se aportan interesantes datos históricos sobre las unidades presentes, desarrollo de la batalla, personajes históricos con los que convivió ( una parte del estado mayor español se alojó en su casa)... Pero, quizá, lo más impactante es la minuciosa descripción de la ocupación de la Villa por los franceses y sus consecuencias. Bajo mi modesto punto de vista es un relato bastante objetivo de la situación, no sigue la línea de demonización del enemigo tan recurrente en la historiografía de la época, pues considera que había buena y mala gente en los dos bandos. Un documento muy interesante y una splo de aire fresco entre tantos libros de historia general de la Guerra de la Independencia que se están publicando con el dichoso Bicentenario.


