martes, 3 de noviembre de 2009

Battle of Foentes D'Onor


Battle of Foentes D'Onor
Taken from the right of the position occupied by the 1st, 3rd, and 7th Divisions on the 5th May 1811.
Dibujo del mayor T. St. Clair
Grabado por C. Turner
Publicado en Londres el 10 de octubre de 1812

Este grabado está publicado apenas un año después de que se librara la batalla que se representa en él, lo que nos da una idea de la importancia de la propaganda en tiempo de guerra, incluso hace doscientos años. La aventura militar británica en la península Ibérica soportó mucha oposición tanto en el parlamento como en las calles y había que demostrar que merecía la pena arriesgar al único ejército del que disponía Gran Bretaña. No olvidemos que el ejército británico era profesional, mientras que las fuerzas de Napoleón se nutrían de levas, llegando a reclutar incluso a muchachos de catorce años para combatir en los distintos frentes que Francia tenía abiertos.

La batalla de Fuentes de Oñoro terminó en tablas, o más bien con ambos bandos considerándose vencedores; es por ello por lo que el nombre de esa localidad salmantina puede leerse en el Arco de Triunfo de París al tiempo que contamos con grabados como éste ensalzando una victoria más de Lord Wellington.

A la izquierda vemos la inconfundible figura del general en jefe del ejército expedicionario británico, con su capote azul y rodeado de sus oficiales de estado mayor, entre ellos un Dragón Ligero, con su uniforme azul y su casco Tarleton adornado en la parte superior con una piel de oso negro y en el lateral con plumas de ganso negro. Se trata de uno de los grabados más realistas de los dedicados a las batallas de Wellington, puesto que está hecho según un dibujo de un mayor testigo de los hechos. La orografía representaba es una fotografía de la realidad, como se puede comprobar si uno se sitúa en tras el caserío de Fuentes de Oñoro con este grabado en las manos y con la misma perspectiva representada en el mismo.

lunes, 2 de noviembre de 2009

Ciudad Rodrigo visto por Adam Neale


Adam Neale llegó a la Península Ibérica en agosto de 1808 como médico en el ejército al mando de Arthur Wellesley. Más tarde se unió a la fuerza comandada por John Moore, así que terminó pasando por tierras salmantinas en invierno de ese mismo año. En el año 1809 publicó sus "Letters from Spain and Portugal", uno de los primeros libros dedicados a la Guerra Peninsular junto a los "Sketches" de William Bradford. El libro, aparte de contener sus cartas, incluye también algunos grabados hechos a partir de dibujos realizados durante la campaña, entre ellos éste dedicado a Ciudad Rodrigo.

El 11 de noviembre de 1808 el ejército expedicionario británico cruzó la frontera portuguesa y comenzó su avance hacia Ciudad Rodrigo. El general Moore fue recibido por el gobernador de la fortaleza y agasajado en una de las mejores casas de la ciudad. A la mañana siguiente el general británico se alojó en la casa del cura de San Martín de Yeltes, que le contó que justo un año antes había hecho lo propio "el infame general Loison, y después el general Junot y otros generales franceses". El 13 de noviembre Moore entró en la ciudad de Salamanca, donde se dispuso a esperar el reagrupamiento de su fuerza.

El grabado muestra a la infantería británica cruzando el puente de Ciudad Rodrigo y a algunos oficiales a caballo y muleros portugueses cruzando por un vado que se encuentra junto al puente. Al fondo se ve la Sierra de Gata, que junto con el realismo de la orografía y del perfil de la fortaleza, de la que destaca el Castillo, nos indica que el artista fue testigo de la escena representada, como sabemos por la participación de Neale en la campaña. Los caballos tienen las colas cortadas, como era costumbre entre los británicos. Junto a la muralla se ven unos edificios con chimeneas echando humo, probablemente fábricas de curtidos.

En esa ocasión los británicos entraron en un Ciudad Rodrigo que todavía estaba en manos de sus aliados españoles, es por eso por lo que las tropas avanzan desfilando hacia el interior de la fortaleza. De hecho, los británicos no tuvieron ningún problema para entrar, pero sí para salir, ya que los mirobrigenses confiaban en que las tropas extranjeras se iban a quedar para defender la fortaleza y les decepcionó enormemente ver cómo se marchaban camino de Salamanca al día siguiente.

La siguiente vez que el ejército británico entró en Ciudad Rodrigo fue en enero de 1812, y en esa ocasión lo hicieron a sangre y fuego, ya que la fortaleza estaba entonces defendida por una guarnición francesa.

Battle of Salamanca, 22nd July 1812


Battle of Salamanca, July 22nd, 1812
Dibujo y grabado de W. Heath.
Aguatinta de J. C. Stadler.
Publicado en Londres por T. Tegg en abril de 1818.
Este grabado lo conservo, junto a otros, incluido en el libro The Wars of the Duke of Wellington; Narrative Poem, by Dr. Syntax, publicado en 1821.

Lord Wellington aparece en primer plano, a galope, probablemente dirigiéndose a dar órdenes directas a alguno de sus generales, como realmente ocurrió en la Batalla de Salamanca. Se le representa con su clásico sobretodo azul oscuro, ya que en campaña tenía la costumbre de vestir de forma sencilla y con prendas más bien civiles. Le sigue su estado mayor, representado en este caso por un oficial de caballería ligera (chacó, sable curvo y casaca azul) y por un oficial con casaca roja y pluma blanca adornando su bicornio propia del estado mayor. Al fondo a la derecha se ve una unidad de caballería ligera británica. Heath los representa con el busby típico de los Húsares británicos, pero en la batalla de Salamanca no hubo ninguna unidad de este tipo. Seguramente el artista quería representar una unidad de Dragones Ligeros, que en 1812 iban equipados con el casco tipo tarleton. Sobre el terreno yace un soldado francés y otro aparece curándose sus heridas junto a una cureña de cañon destrozada en los combates. Los bigotes y la coleta en el cabello de esas dos figuras son elementos que las intentan identificar como tropa francesa. El color verde de la casaca de estas dos figuras es fantasía, puesto que ya fueran de infantería o artillería imperial, deberían llevar casaca azul oscuro. Tras el edecán de Wellington vestido con casaca roja podemos ver una bandera rojigualda española. Se trata de otra licencia del artista, puesto que por esa época el ejército español portaba enseñas blancas adornadas con la roja cruz de San Andrés. La bandera rojigualda era solamente empleada por los barcos y por las fortalezas costeras. Bajo esa bandera marcha la infantería de la 3ª División del V Ejército español, al mando del general Carlos España, en la que estaba integrada la Brigada mixta de Julián Sánchez. A la izquierda observamos a la infantería británica y francesa en pleno fragor del combate, con el perfil monumental de Salamanca al fondo. El polvo del terreno y el humo producido por los disparos de las piezas artilleras y por los fusiles de la infantería parece que logran oscurecer el sol, pero no del todo, porque unos rayos iluminan al héroe de la jornada, al titán que logró acabar con el ogro Napoleón tres años después de su aclamada victoria en Salamanca.

domingo, 1 de noviembre de 2009

A View Taken in Hyde Park

"A View Taken in Hyde Park" (Henry Somerset, 7th Duke of Beaufort)
Dibujado y publicado por Richard Dighton.
Grabado coloreado publicado en 1817.
(322 mm x 252 mm)

Otro grabado del perro que llego a ser tan popular entre la clase alta londinense y que fue recogido por Lord Henry Somerset en el campo de batalla de Salamanca, tras la muerte de su dueño, un oficial francés.

Años después de la guerra el marqués y la marquesa de Worcester todavía paseaban a su mascota Sancho por el céntrico parque londinense de Hyde Park, donde probablemente se cruzaban en alguna ocasión con Wellington, cuya residencia, Apsley House, se encontraba junto a una de las entradas del parque.

Sancho

Inicio con ésta una serie de entradas que quiero agrupar bajo el epígrafe LA MEMORIA GRABADA DE LA GUERRA PENINSULAR EN SALAMANCA. Espero que os guste esta iniciativa que va a permitir que se pueda acceder de forma gratuita y permanente a la contemplación de los grabados que se publicaron en Gran Bretaña y Francia para conmemorar distintos episodios de la Guerra Peninsular en mi ciudad y provincia.

"Sancho"

Grabado coloreado de Clark&Dubourg según un dibujo de H. B. Chalon, pintado para la princesa de Gales, publicado el 29 de agosto de 1814 por Edward Orme, Bond Street, Londres.

El grabado muestra al perro Sancho, propiedad de la Marquesa de Worcester, recogido en el campo de batalla de Salamanca por el Marqués de Worcester (Henry Somerset, 1792-1853, séptimo Duque de Beaufort en 1835). El perro se encontraba junto al cadáver de un oficial francés y fue hallado exhausto y medio muerto de hambre. Costó mucho arrancar al animal del lado de su amo, al que, según parece, le era fiel en extremo.

Al fondo vemos una catedral de Salamanca totalmente imaginada por el artista y como se libra la Batalla de Los Arapiles o de Salamanca, con las tropas británicas uniformadas de rojo y las francesas de azul. Junto al perro hay material militar abandonado por los combatientes (balas de cañón, una pistola, un sable roto, una cartuchera). El animal lleva un sobre en la boca con el remite "Para mi dueño". El oficial francés, habiendo previsto que podía caer en combate, seguramente dejó instrucciones para invitar a alguien a ser el nuevo dueño de su querida mascota. Sancho tuvo suerte, ya que tras la muerte de su amo terminó en manos de Lord Henry Somerset, ayuda de campo de Wellington entre 1812 y 1814, que se llevó el perrito a Inglaterra para regalárselo a su esposa.

Storming of Ciudad Rodrigo


Mi participación en la exposición "La Nación Recobrada. La España de 1808 y Castilla y León", organizada por la Junta de CyL y ubicada primero en Salamanca y luego en Valladolid, consistió en la redacción de tres fichas catalográficas. Os dejo una de ellas, que me han dicho que ha gustado bastante, acompañada de la pieza expuesta.

Heath, W. Sutherland, I. Storming of Ciudad Rodrigo [19 de enero 1813], 1815. Grabado iluminado. Salamanca. Museo Municipal de Historia de la ciudad.

Este grabado es uno de los cincuenta y una que incluye la obra
The Martial Achievements of Great Britain and her Allies, from 1799 to 1815, impresa por L. Harrison & J.C. Leigh para J. Jenkins y cuya primera edición data de 1815.
A las siete de la tarde del 19 de enero de 1812 (el grabado contiene la errata “1813”) una columna de infantería comandada por el general Henry Mackinnon (compuesta por los regimientos 45º, 74º y 88º) marchó a toda prisa hacia la segunda paralela, dispuesta para el asalto a las murallas de Ciudad Rodrigo. La brecha abierta en la muralla resultó ser lo suficientemente grande como para que pudiera pasar por ella un grupo de, por lo menos, cien hombres. Pero los franceses habían intentado obstruir el paso construyendo un parapeto a la izquierda y dejando cortado el adarve a la derecha, aunque no dispusieron de tiempo suficiente para completar esta última medida defensiva. Cuando la cabeza de la columna llegó al foso, el asalto se detuvo durante unos instantes, porque se dieron cuenta de que faltaban los hombres que cargaban con las escaleras de asalto, aunque éstos se incorporaron rápidamente al ataque. Al llegar a lo alto del derrumbe, se produjo la explosión de una gran mina y, un instante después, explotó otra más pequeña. El general Mackinnon, habiendo asegurado de forma brillante la posesión de la brecha y no encontrando mayor oposición por parte del enemigo en ese sector, ordenó al regimiento 88º que avanzara hacia la derecha por el adarve mientras él hacía lo propio hacia la izquierda, al mando del 74º. Cuando se encontraba trepando por un parapeto, que se había levantado para obstaculizar el acceso al adarve, un polvorín del enemigo, situado muy cerca de la brecha, voló por los aires. El general Mackinnon se encontraba cerca del teniente Beresford momentos antes de la explosión, y se oyó que le decía: “ven, Beresford, eres un buen soldado, avanzaremos juntos”. Se cree que Mackinnon se mantuvo vivo toda esa noche. Su cadáver no se encontró hasta la mañana siguiente, cubierto de horripilantes heridas y con la piel completamente abrasada. El general Picton ordenó que lo enterraran en la brecha, pero posteriormente su cuerpo fue trasladado por los oficiales de los Coldstream Guards hasta la cercana localidad de Espeja, donde fue enterrado con honores militares por sus camaradas de regimiento.




English Manners and French Prudence


Hoy os traigo un grabado que representa un episodio acaecido cerca de Ciudad Rodrigo y que tiene como protagonistas a la caballería británica y a la francesa.

MODALES INGLESES Y PRUDENCIA FRANCESA
DRAGONES FRANCESES PUESTOS EN JAQUE POR UN SALTO ESTILO BELVOIR
UNA ESCENA TOMADA DEL NATURAL CERCA DE CIUDAD RODRIGO EN SEPTIEMBRE DE 1811

El jinete inglés que está cruzando el Águeda dice: "¡Adiós señores!"

Este jinete es Charles Somerset Manners, por eso hace el juego de palabras en el título con "English Manners"
(Modales ingleses) frente al apellido "Manners". El regimiento de Somerset cubrió las operaciones del Sitio inglés de Ciudad Rodrigo (enero de 1812) y tuvo varios encuentros con la caballería francesa.

Y los franceses dicen:

"¡Por Júpiter!"
"¡Pero bueno!"
"¡Qué diablo de inglés!"
"¡Cómo es posible!"

La caballería ligera se utilizaba, entre otras cosas, para labores de exploración. A Charles Somerset lo sorprende en plena faena la caballería francesa. El inglés es tan buen jinete que cruza el Águeda gracias a un impresionante salto con su caballo, dejando a los franceses con dos palmos de narices.