domingo, 1 de noviembre de 2009

A View Taken in Hyde Park

"A View Taken in Hyde Park" (Henry Somerset, 7th Duke of Beaufort)
Dibujado y publicado por Richard Dighton.
Grabado coloreado publicado en 1817.
(322 mm x 252 mm)

Otro grabado del perro que llego a ser tan popular entre la clase alta londinense y que fue recogido por Lord Henry Somerset en el campo de batalla de Salamanca, tras la muerte de su dueño, un oficial francés.

Años después de la guerra el marqués y la marquesa de Worcester todavía paseaban a su mascota Sancho por el céntrico parque londinense de Hyde Park, donde probablemente se cruzaban en alguna ocasión con Wellington, cuya residencia, Apsley House, se encontraba junto a una de las entradas del parque.

Sancho

Inicio con ésta una serie de entradas que quiero agrupar bajo el epígrafe LA MEMORIA GRABADA DE LA GUERRA PENINSULAR EN SALAMANCA. Espero que os guste esta iniciativa que va a permitir que se pueda acceder de forma gratuita y permanente a la contemplación de los grabados que se publicaron en Gran Bretaña y Francia para conmemorar distintos episodios de la Guerra Peninsular en mi ciudad y provincia.

"Sancho"

Grabado coloreado de Clark&Dubourg según un dibujo de H. B. Chalon, pintado para la princesa de Gales, publicado el 29 de agosto de 1814 por Edward Orme, Bond Street, Londres.

El grabado muestra al perro Sancho, propiedad de la Marquesa de Worcester, recogido en el campo de batalla de Salamanca por el Marqués de Worcester (Henry Somerset, 1792-1853, séptimo Duque de Beaufort en 1835). El perro se encontraba junto al cadáver de un oficial francés y fue hallado exhausto y medio muerto de hambre. Costó mucho arrancar al animal del lado de su amo, al que, según parece, le era fiel en extremo.

Al fondo vemos una catedral de Salamanca totalmente imaginada por el artista y como se libra la Batalla de Los Arapiles o de Salamanca, con las tropas británicas uniformadas de rojo y las francesas de azul. Junto al perro hay material militar abandonado por los combatientes (balas de cañón, una pistola, un sable roto, una cartuchera). El animal lleva un sobre en la boca con el remite "Para mi dueño". El oficial francés, habiendo previsto que podía caer en combate, seguramente dejó instrucciones para invitar a alguien a ser el nuevo dueño de su querida mascota. Sancho tuvo suerte, ya que tras la muerte de su amo terminó en manos de Lord Henry Somerset, ayuda de campo de Wellington entre 1812 y 1814, que se llevó el perrito a Inglaterra para regalárselo a su esposa.

Storming of Ciudad Rodrigo


Mi participación en la exposición "La Nación Recobrada. La España de 1808 y Castilla y León", organizada por la Junta de CyL y ubicada primero en Salamanca y luego en Valladolid, consistió en la redacción de tres fichas catalográficas. Os dejo una de ellas, que me han dicho que ha gustado bastante, acompañada de la pieza expuesta.

Heath, W. Sutherland, I. Storming of Ciudad Rodrigo [19 de enero 1813], 1815. Grabado iluminado. Salamanca. Museo Municipal de Historia de la ciudad.

Este grabado es uno de los cincuenta y una que incluye la obra
The Martial Achievements of Great Britain and her Allies, from 1799 to 1815, impresa por L. Harrison & J.C. Leigh para J. Jenkins y cuya primera edición data de 1815.
A las siete de la tarde del 19 de enero de 1812 (el grabado contiene la errata “1813”) una columna de infantería comandada por el general Henry Mackinnon (compuesta por los regimientos 45º, 74º y 88º) marchó a toda prisa hacia la segunda paralela, dispuesta para el asalto a las murallas de Ciudad Rodrigo. La brecha abierta en la muralla resultó ser lo suficientemente grande como para que pudiera pasar por ella un grupo de, por lo menos, cien hombres. Pero los franceses habían intentado obstruir el paso construyendo un parapeto a la izquierda y dejando cortado el adarve a la derecha, aunque no dispusieron de tiempo suficiente para completar esta última medida defensiva. Cuando la cabeza de la columna llegó al foso, el asalto se detuvo durante unos instantes, porque se dieron cuenta de que faltaban los hombres que cargaban con las escaleras de asalto, aunque éstos se incorporaron rápidamente al ataque. Al llegar a lo alto del derrumbe, se produjo la explosión de una gran mina y, un instante después, explotó otra más pequeña. El general Mackinnon, habiendo asegurado de forma brillante la posesión de la brecha y no encontrando mayor oposición por parte del enemigo en ese sector, ordenó al regimiento 88º que avanzara hacia la derecha por el adarve mientras él hacía lo propio hacia la izquierda, al mando del 74º. Cuando se encontraba trepando por un parapeto, que se había levantado para obstaculizar el acceso al adarve, un polvorín del enemigo, situado muy cerca de la brecha, voló por los aires. El general Mackinnon se encontraba cerca del teniente Beresford momentos antes de la explosión, y se oyó que le decía: “ven, Beresford, eres un buen soldado, avanzaremos juntos”. Se cree que Mackinnon se mantuvo vivo toda esa noche. Su cadáver no se encontró hasta la mañana siguiente, cubierto de horripilantes heridas y con la piel completamente abrasada. El general Picton ordenó que lo enterraran en la brecha, pero posteriormente su cuerpo fue trasladado por los oficiales de los Coldstream Guards hasta la cercana localidad de Espeja, donde fue enterrado con honores militares por sus camaradas de regimiento.




English Manners and French Prudence


Hoy os traigo un grabado que representa un episodio acaecido cerca de Ciudad Rodrigo y que tiene como protagonistas a la caballería británica y a la francesa.

MODALES INGLESES Y PRUDENCIA FRANCESA
DRAGONES FRANCESES PUESTOS EN JAQUE POR UN SALTO ESTILO BELVOIR
UNA ESCENA TOMADA DEL NATURAL CERCA DE CIUDAD RODRIGO EN SEPTIEMBRE DE 1811

El jinete inglés que está cruzando el Águeda dice: "¡Adiós señores!"

Este jinete es Charles Somerset Manners, por eso hace el juego de palabras en el título con "English Manners"
(Modales ingleses) frente al apellido "Manners". El regimiento de Somerset cubrió las operaciones del Sitio inglés de Ciudad Rodrigo (enero de 1812) y tuvo varios encuentros con la caballería francesa.

Y los franceses dicen:

"¡Por Júpiter!"
"¡Pero bueno!"
"¡Qué diablo de inglés!"
"¡Cómo es posible!"

La caballería ligera se utilizaba, entre otras cosas, para labores de exploración. A Charles Somerset lo sorprende en plena faena la caballería francesa. El inglés es tan buen jinete que cruza el Águeda gracias a un impresionante salto con su caballo, dejando a los franceses con dos palmos de narices.

jueves, 29 de octubre de 2009

La Corogne, Les Aigles en Galice


Hoy he recibido este libro, probablemente uno de los primeros ejemplares disponibles, cortesía de su autora, Natalia Griffon de Pleineville. Unas 600 páginas profusamente ilustradas dando cuenta de la campaña que terminó en La Coruña con la muerte del general Moore y con la vuelta a casa del primer ejército expedicionario británico de la guerra peninsular. Esta obra es, sin duda, uno de los mejores y más bellos trabajos que se han publicado en mucho tiempo de los dedicados a la época napoleónica. Si ya es un honor que mi nombre aparezca en los agradecimientos y que objetos y grabados de mi colección ilustren el libro, imaginaos como debe sentirse la autora al ver que por fin ha cobrado vida esta maravilla editorial.

Querida Natalia, mi más sincera expresión de admiración y enhorabuena y mil gracias por acordarte de enviarme un ejemplar de tu soberbio trabajo.

Y si alguno no conoce a esta historiadora de la época napoleónica, os remito a la presentación que de Natalia hizo en su día nada más y nada menos que David Chandler:

http://www.napoleonicsociety.com/english/NataliaGriffon.htm

El libro lo podéis adquirir directamente a través de la editorial francesa

http://www.lelivrechezvous.com/

Y seguro que en Librería Arenas de La Coruña tendrán un buen montón de ejemplares disponibles.

http://www.libreriaarenas.com/

miércoles, 28 de octubre de 2009

Granadero de la Guardia Imperial

Aprovechando la ocasión que nos ha dado Miguel Ángel de poder escribir en su blog, os muestro un pequeña figura, de 54mm, a escala 1/32 y de la casa de miniaturas Andrea. Esta figura la he estado pintando mas o menos durante un mes, en mis ratos libres y representa a un Granadero de la Guardia Imperial. La ambientación se la he dado yo, añadiendo a la viñeta un cañón de 9 libras, arrebatado al enemigo, dejo a elección de vuestra imaginación cuál era ese ejército enemigo y el momento concreto en que sucedió la escena, pues no fueron pocas las batallas en las que participó esta ilustre unidad, Austerlitz, Eylau, Waterloo...
Élite dentro de la élite, soldados seleccionados entre los mejores y mas fuertes del ejército(1,83m era la talla mínima requerida), veteranos curtidos en mil campañas, éstas eran algunas de las señas de identidad de los hombres que formaban parte de la Guardia.
Seguro que alguno de vosotros podréis aportar mas datos que yo, os animo a hacerlo en los comentarios.
Yo lo único que puedo hacer, de momento, es mostraros las imágenes de la figura que he pintado, no son gran cosa, pero bueno... ahí van...



Campesinos del Corregimiento de Toro según William Bradford


Si comparamos Salamanca y Toro, podemos decir que la vestimenta varía y que la diferencia de carácter es aparente, y que esta comparación termina siendo poco favorable para los habitantes del segundo de estos distritos. Estas gentes destacan tanto por su poca higiene personal y vestimentas desaliñadas como las de Salamanca por su pulcritud en ambos aspectos. Son también reconocidos por su carácter hosco y su actitud indolente, mientras que los de Salamanca son vivaces y trabajadores. Los campesinos de esta parte de las llanuras suelen llevar una gorra de montero, mientras que las mujeres llevan un vestido que se pone por la cabeza y que sustituye a la mantilla. Ambos sexos llevan albarcas durante el invierno.